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Armonización de chakras

 

El equilibrio de chakras o ruedas energéticas es fundamental en cualquier terapia de reiki, pero ¿para qué sirve exactamente armonizar nuestros chakras?

Alinear los chakras es devolver la vitalidad natural al espíritu. Nuestra energía circula a través de los chakras.

Cuando ésta circula de forma positiva nos sentimos felices y sanos, pero cuando los chakras están desequilibrados y la energía es negativa surge el malestar emocional y los problemas de salud.

Equilibrando nuestros chakras podremos lograr prevenir enfermedades, recuperar nuestra vitalidad y eliminar el malestar emocional. Como consecuencia, la mente se despeja y todo cobra mayor sentido.

Las dolencias, los malestares, inseguridades, temores, estrés, miedos, enfermedades… Todo ello nos impide vivir una vida plena y llena de metas cumplidas. Al alinear los chakras, todo eso desaparece y nuestra vida se enriquece.

 

Ahora, ¿en qué consiste un equilibrio de chakras a través del reiki?

 

Durante la terapia de armonización se energizan, abren o desbloquean los chakras a través de la energía de las manos para equilibrar la energía vital.

De esta manera todos vibran al mismo tiempo y con la misma radiación, lo que estimula el sistema inmunológico de nuestro cuerpo y las habilidades naturales de curación del mismo.

Y es que, ¿sabías que cuando no estamos en sintonía con nuestros centros energéticos tan solo podemos usar entre un 10 y un 20% de nuestra capacidad innata para la curación?

En cuanto a la armonización de los chakras, generalmente es un terapeuta especializado quien con sus manos ayuda a equilibrarlos.

Esa persona -a parte de ser experta en la alineación de los centros energéticos- debe estar absolutamente conectada, positiva, limpia y equilibrada por tal de no transmitir su estado corporal y mental al paciente.

El equilibrio de los chakras mediante el reiki suele llevarse a cabo interviniendo con las manos directamente sobre los siete chakras, estimulándolos y volviéndolos a su equilibrio natural.

El terapeuta suele colocar sus manos sobre nuestro cuerpo, a unos centímetros de él y, sin llegar a tocarlo, deja fluir la energía.

Pero al contrario de lo que pueda parecer, no es él quién guía la energía, sino que es la energía quién se guía a si misma.

Equilibrar los chakras más que una técnica es un proceso, aunque con la práctica se puede agilizar la perfecta armonía entre ellos.

Eso sí: una vez conseguido, el equilibrio entre nuestros centros energéticos armonizará el cuerpo, disolverá los bloqueos de energía, liberará nuestras capacidades potenciales y nos aportará salud y bienestar. Suena bien, ¿verdad?